El vello de origen hormonal, común en zonas como el rostro femenino (mentón, labio superior), el abdomen o la espalda, requiere un enfoque especializado. Aunque el láser de diodo es la herramienta más eficaz para controlar y reducir este vello, es importante entender que la raíz del problema es interna y no cutánea.
En estos casos, el tratamiento funciona de la siguiente manera:
Resultados progresivos: El láser destruirá el vello existente de forma muy efectiva, pero tu sistema hormonal puede seguir estimulando la creación de nuevos folículos a lo largo del tiempo.
Plan de sesiones: Es probable que necesites un número mayor de sesiones iniciales (entre 8 y 12) y que los intervalos entre ellas sean ajustados de forma más personalizada por Vanesa.
Mantenimiento clave: A diferencia de otras zonas, aquí las sesiones de mantenimiento anual son fundamentales para "limpiar" el vello nuevo que tu cuerpo pueda generar debido a fluctuaciones hormonales.
Mejora de la piel: Más allá de eliminar el vello, el tratamiento acabará con la irritación y las sombras oscuras causadas por métodos agresivos como las pinzas o la cera, devolviendo la suavidad a tu piel.
Nota: Si estás bajo tratamiento médico por temas hormonales (como SOP), el láser será tu mejor aliado estético, pero siempre trabajaremos en conjunto con las indicaciones de tu especialista para garantizar tu bienestar.